CUANTO AMOR
 

Y SI UN DIA AL DESPERTAR SIGUE LA NOCHE
Y SI EN VEZ DE AMANECER SE ESCONDE EL SOL
SE QUE TÚ SERÁS MI LUZ Y MI MAÑANA
SE QUE TU DARÁS CALOR A MI HOGAR

Y SI UN DIA EL TEMOR ECHA SU ANCLA
Y SE APODERA DE MI VIDA SIN COMPASIÓN
SE QUE TÚ LA ARROJARÁS LEJOS DE MI ALMA
Y TU FUERZA ME TRAERÁ DE NUEVO PAZ


CUANTO AMOR DERRAMAN TUS PALABRAS
Y TU VOZ QUE ME HABLA AL CORAZÓN
DESDE TI PODRÉ NACER DE NUEVO Y CONFIAR
QUE SI CAIGO SIEMPRE ME LEVANTARAS

TE SIENTO ENTRE LA GENTE
ME AYUDAS A TRAVÉS DE SU AMOR
LA MANO QUE ME TIENDEN
ME TRANSMITE TODO TU CALOR

CUANTO AMOR DERRAMAN TUS PALABRAS
Y TU VOZ QUE ME HABLA AL CORAZÓN
DESDE TI PODRÉ NACER DE NUEVO Y CONFIAR
QUE SI CAIGO SIEMPRE ME LEVANTARAS (BIS)
 

Letra y música: Virginia Pina
Guitarras: Mikel Aguirre
Teclado: Zaloa Elizondo
Arreglos: Egunsentia e Iñaki De Lucas
 


PRESENTACIÓN


Todos hemos tenido días oscuros en los que parece que nuestra fe no es suficiente como para superar las dificultades que el día a día nos trae. Son pequeños retos, pequeños pasos que estamos llamados a dar para madurar en nuestra fe de niños y hacernos adultos. Si nos dejamos guiar por sus palabras , y por el amor que a través de las personas nos regala, encontraremos el calor que quitará nuestro tiritar, la luz que nos mostrará el camino, la voz que calmará nuestra ansiedad. En definitiva, podremos nacer a una nueva vida, nacer de nuevo, hacer que cada día sea nuevo y decubrir la belleza de su amor.

TEXTOS BÍBLICOS

Jn 3, 1-8
Entrevista con Nicodemo.
1 Había entre los fariseos un hombre llamado Nicodemo, magistrado judío. 2 Fue éste a Jesús de noche y le dijo: «Rabbí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede realizar los signos que tú realizas si Dios no está con él.» 3 Jesús le respondió:
«En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de nuevono puede ver el Reino de Dios.»
4 Dícele Nicodemo: «¿Cómo puede uno nacer siendo ya viejo? ¿Puede acaso entrar otra vez en el seno de su madre y nacer?» 5 Respondió Jesús: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. 6 Lo nacido de la carne, es carne; lo nacido del Espíritu, es espíritu. 7 No te asombres de que te haya dicho: Tenéis que nacer de nuevo 8 El viento sopla donde quiere, y oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va.Así es todo el que nace del Espíritu.»


TEXTOS PARA LA REFLEXIÓN

AUSENTES


Según antiguas tradiciones tibetanas, Dios viene
muchas veces a visitarnos a cada uno, pero se
marcha porque sencillamente no nos encuentra.
No estamos en casa. Es decir, que no estamos
donde estamos. Que estamos presentes, sí,
corporalmente, físicamente donde está en aquel
momento nuestro cuerpo externo, pero que
nuestra mente, nuestra alma, nuestra conciencia
están lejos, están dispersas, están perdidas sin
saber dónde están. Dios llama a la puerta, pero
no hay nadie en casa. Nadie contesta. Se pone
ante nuestros ojos, pero no le vemos. Habla a
nuestro interior, pero no le escuchamos. No
estamos en casa. Estamos ausentes de noso-tros mismos.


Ésa es nuestra dolencia.
Una visita de cortesía no es un encuentro de
conciencias. Un apretón de manos puede ser un
mero frotar de piel. Y con frecuencia estamos
fuera de nuestra piel. Dios no nos encuentra
porque nosotros no nos hemos encontrado a
nosotros mismos.
Ése es el secreto del recogimiento, la contem-plación,
la unión: estar en casa cuando Dios
llama.

Carlos G. Vallés
Vida Nueva, nº 2031 de marzo del 96
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