SE NOS VA OLVIDANDO
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SE LES VA OLVIDANDO,
SE NOS VA OLVIDANDO Letra y música: Marisol
Vander-Vorst |
PRESENTACIÓN
Imagínate que un día te levantas por la mañana, te pones la ropa de monte, la
mochila y las botas, un gorro de lana, los guantes, la crema protectora, y el
bastón. Evidentemente todo de la mejor marca, impermeabilizado y de la máxima
calidad. Sales a la calle, y según vas caminando te das cuenta de que has
olvidado a dónde te dirigías y por qué. Eso nos ocurre con el mensaje de Jesús:
sabemos muchas cosas, cantamos, rezamos, vamos a misa, hacemos incluso cursos de
formación y hasta Teología... pero se nos va olvidando cuál es el centro, cuál
es su mensaje, porque lo hemos disfrazado y nos hemos acomodado.
TEXTO BÍBLICO
1 Hermanos míos, no entre la acepción de personas en la fe que tenéis en nuestro
Señor Jesucristo glorificado.
2 Supongamos que entra en vuestra asamblea un hombre con un anillo de oro y un
vestido espléndido; y entra también un pobre con un vestido sucio;
3 y que dirigís vuestra mirada al que lleva el vestido espléndido y le decís: «
Tú, siéntate aquí, en un buen lugar »; y en cambio al pobre le decís: « Tú,
quédate ahí de pie », o « Siéntate a mis pies ».
4 ¿No sería esto hacer distinciones entre vosotros y ser jueces con criterios
malos?
5 Escuchad, hermanos míos queridos: ¿Acaso no ha escogido Dios a los pobres
según el mundo como ricos en la fe y herederos del Reino que prometió a los que
le aman?
6 ¡En cambio vosotros habéis menospreciado al pobre!
TEXTO PARA REFLEXIONAR
261. ¿LA VERDAD DESNUDA O
DISFRAZADA?
Todos los hombres decimos que queremos la
verdad, que preferimos la verdad... ¿hasta qué
punto somos sinceros?... ¿qué verdad nos interesa?
¿Acaso no solemos preferir una verdad
disfrazada y maquillada a la pura verdad? Cabe
aquí una parábola de Kahlil Gibran:
Era un viejo rabino judío, célebre por su sabiduría.
Todos lo admiraban por su ingenio. Uno le
preguntó un día por qué siempre que hablaba lo
hacía con parábolas o contando alguna historia.
Y le respondió con otra historia, la historia de la
Verdad.
La Verdad paseaba entre los hombres, siempre
sin adornos, siempre desnuda. Todos volteaban
la cara para no verla ni recibirla, di que por vergüenza; pero era, sin duda,
por miedo.
Al verse tan rechazada, indeseada y temida, se llenó de tristeza y desánimo. Y
estando así se encontró con la parábola, alegre ella y vestida de muchos
colores.
¿Por qué estás tan triste y desolada?
Le pregunta la parábola a la verdad;
es que estoy tan vieja y fea que los hombres huyen de
mí, responde la Verdad.
¡Qué tontería –dijo riéndose la parábola– no es
por eso por lo que te huyen! Mira, ponte estos
adornos, y ya verás cómo te siguen y cómo te
tratan.
La verdad se disfrazó, haciéndole caso a
la parábola, y las cosas le fueron de maravilla.
"Es que –terminó el viejo rabino– los hombres
no quieren la verdad desnuda, sino disfrazada"